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Pasar de texto a vídeo en formación: cuándo tiene sentido y cuándo no

Álvaro Martínez
Álvaro Martínez
Content Specialist
DigitalizaciónEngagement
Tiempo lectura: 14 minutos

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Pasar de texto a vídeo en formación: cuándo tiene sentido y cuándo no

 

Tienes un manual de 40 páginas sobre prevención de riesgos laborales. Un PDF de onboarding que nadie lee entero. Una guía de producto que los comerciales resumen por su cuenta porque es demasiado densa. Y alguien en tu equipo ha sugerido: "¿Y si lo pasamos a vídeo?"

La respuesta corta es: depende. La respuesta útil es la que vas a encontrar en este artículo.

Convertir contenido de texto a vídeo puede multiplicar el impacto de tu formación interna. Pero no siempre. Hay escenarios donde el vídeo marca una diferencia real y otros donde el texto sigue siendo la mejor opción. Saber distinguirlos te ahorrará tiempo, dinero y algún que otro dolor de cabeza.  

Por qué todo el mundo habla de vídeo en formación

 

El vídeo formativo gana terreno porque los datos de retención y engagement lo respaldan, y las herramientas de IA han reducido las barreras de producción.

No es una moda pasajera. El interés por el vídeo formativo responde a datos concretos sobre cómo las personas retienen información.

Los estudios en torno a la retención audiovisual muestran diferencias significativas frente al texto plano. Según datos recopilados por Viostream, la retención de contenido visual ronda el 80%, mientras que la retención de información no visual rara vez supera el 50%¹. Además, un 77% de los participantes en un estudio de University College London prefirieron el vídeo frente a la lectura de materiales escritos².

A esto se suma el contexto actual del sector de L&D. El 78% de las empresas planean aplicar IA específicamente a la creación de contenido formativo³, y el gasto medio por empleado en formación alcanzó los 954 dólares en 2025⁴. Las organizaciones están invirtiendo más, y buscan formatos que justifiquen esa inversión con resultados medibles.

Pero hay un dato que conviene no pasar por alto: el 46% de los empleados admite hacer multitarea o acelerar los vídeos de formación, y un 49% reconoce no prestar atención completa a su formación obligatoria⁵. El vídeo no es mágico. Si no está bien planteado, el resultado es el mismo que con un PDF ignorado, solo que más caro de producir.  

Cuándo sí tiene sentido pasar de texto a vídeo

 

El vídeo aporta valor real en onboarding, formación procedimental, equipos distribuidos, contenido que se actualiza periódicamente y compliance.

Hay situaciones donde el vídeo aporta algo que el texto no puede replicar. Estas son las más claras.  

Onboarding y formación de acogida

 

El onboarding necesita transmitir cultura, no solo datos. El vídeo genera una conexión emocional que el texto no consigue.

Los primeros días de un empleado son decisivos para su integración. No se trata solo de transmitir información, sino de transmitir cultura, tono, valores. Y eso el texto lo hace regular.

Un vídeo de bienvenida con la voz del CEO o del responsable de equipo genera una conexión que un documento no consigue. Muchas empresas utilizan plataformas de creación de vídeo con IA precisamente para esto: escalar el onboarding sin perder ese componente humano.  

Procesos visuales o procedimentales

 

Todo lo que implica demostración, secuencia o movimiento se aprende mejor en vídeo que leyendo instrucciones escritas.

Si necesitas enseñar a alguien a montar una pieza, usar un software o seguir un protocolo de seguridad, el vídeo tiene una ventaja objetiva. Un estudio publicado en BMC Medical Education encontró que los estudiantes que aprendieron procedimientos clínicos mediante vídeo obtuvieron mejores resultados en pruebas prácticas que los que usaron texto⁶.

Todo lo que implica movimiento, secuencia o demostración visual se transfiere mejor en vídeo. Un manual técnico describe lo que hay que hacer. Un vídeo lo muestra.  

Formación a equipos grandes y distribuidos

 

El vídeo garantiza que el mismo mensaje llegue igual a 50 o a 5.000 personas, sin depender de que cada formador lo repita con las mismas palabras.

Cuando tienes 500 personas en cinco oficinas distintas, la consistencia del mensaje es un problema real. Cada vez que un formador repite una sesión, el contenido varía. El vídeo elimina esa variabilidad.

Arteche, empresa industrial con equipos repartidos en varios países, unificó sus formaciones bajo criterios corporativos con plataformas de vídeo IA. El contenido se graba una vez y se distribuye a todos, con la opción de traducirlo a más de 40 idiomas de forma automática.  

Contenido que se actualiza con frecuencia

 

Con herramientas de IA, actualizar un vídeo formativo lleva minutos, no semanas. La rigidez ya no es un argumento contra el vídeo.

Uno de los argumentos clásicos contra el vídeo es que es difícil de actualizar. Eso era cierto hace cinco años, cuando actualizar un vídeo significaba volver a grabar desde cero.

Con herramientas actuales basadas en IA, modificar una sección de un vídeo es tan rápido como editar un párrafo. COCEMFE, por ejemplo, redujo la producción de contenido formativo de días a horas con este tipo de plataformas. Si tu contenido cambia cada mes o cada trimestre, las herramientas de contenido inteligente hacen que el vídeo sea viable, no un lastre.  

Compliance y formación obligatoria

 

Casi la mitad de los empleados no presta atención real a la formación obligatoria. El vídeo bien diseñado con elementos interactivos puede cambiar eso.

Este es probablemente el escenario donde más se necesita vídeo y donde peor se está usando. Ya lo mencionamos: casi la mitad de los empleados no presta atención real a la formación obligatoria⁵.

El texto en compliance suele ser denso, legal y aburrido. El vídeo, si está bien diseñado, puede hacer digerible lo que de otro modo se convierte en un ejercicio de paciencia. La clave es combinar formato visual con elementos interactivos que mantengan la atención y permitan medir quién realmente ha consumido el contenido.  

Cuándo el texto sigue siendo la mejor opción

 

El texto funciona mejor para documentación de consulta, contenido teórico, comunicaciones que caducan en horas y audiencias técnicas que necesitan controlar su propio ritmo.

Ahora viene la parte que muchos artículos sobre este tema se saltan. Porque sí, hay escenarios donde convertir a vídeo no tiene sentido.  

Documentación de consulta y referencia

 

El texto se escanea, se busca con Ctrl+F y se consulta en segundos. Para contenido de referencia, esa velocidad es insustituible.

Un empleado necesita revisar el protocolo de devoluciones. Otro quiere confirmar los pasos para solicitar vacaciones. ¿Van a ver un vídeo de 5 minutos para encontrar un dato concreto?

El texto se escanea. Se busca con Ctrl+F. Se consulta en 15 segundos. El vídeo es lineal: tienes que verlo de principio a fin, o al menos intuir en qué minuto está lo que buscas. Para cualquier contenido que funcione como referencia, como un FAQ interno, un manual de procedimientos o una guía de herramientas, el texto puede ganar.  

Contenido muy teórico o conceptual

 

Varios estudios coinciden: para conocimiento teórico puro, no hay diferencias significativas entre vídeo y texto. El formato importa menos que la calidad del material.

Si tu formación consiste en explicar marcos estratégicos, modelos financieros o políticas corporativas de alto nivel, el vídeo no añade mucho frente al texto.

El estudio de BMC Medical Education que mencionamos antes tiene un matiz relevante: mientras que el vídeo superó al texto en habilidades prácticas, no se encontraron diferencias significativas en la adquisición de conocimiento teórico⁶. Investigadores de MIT llegaron a una conclusión similar: cuando el contenido es puramente informativo, el formato importa menos que la calidad del material⁷.  

Comunicaciones operativas que caducan en horas

 

Cuando la información caduca en horas, un mensaje directo o un documento compartido es más práctico que cualquier formato audiovisual.

Hay información con una vida útil de horas: cambios de turno, ajustes de precio en tiempo real, incidencias del día. Para eso, un mensaje directo en Slack o un correo resuelven mejor que cualquier otro formato.

Ojo: esto no incluye normativas, políticas o procedimientos que cambian cada mes o cada trimestre. Ese tipo de contenido sí se beneficia del vídeo, precisamente porque las herramientas actuales permiten actualizar un vídeo en minutos sin volver a grabar nada. El texto pierde aquí, no gana: un PDF de normativa desactualizado es más difícil de localizar y corregir que un vídeo editable con IA.  

Audiencias técnicas que necesitan control del ritmo

 

Perfiles técnicos prefieren leer a su ritmo, saltar lo que ya saben y profundizar en lo que no. El vídeo impone un ritmo único que no encaja con este tipo de aprendizaje.

Desarrolladores, ingenieros, analistas de datos. Perfiles que están acostumbrados a leer documentación técnica a su propio ritmo, saltar secciones que ya dominan y profundizar en las que no.

El texto permite esa flexibilidad natural. Un vídeo, por bien hecho que esté, impone un ritmo único para todos. Para formación técnica dirigida a perfiles avanzados, el texto con buena estructura sigue siendo más práctico.  

El error más común: pensar en formatos en vez de objetivos

 

La pregunta correcta no es "¿texto o vídeo?" sino "¿qué necesita aprender esta persona y cuál es la mejor forma de que lo haga?"

Es fácil caer en la trampa de "necesitamos más vídeos" como si el formato fuera el objetivo. No lo es.

La pregunta que debe guiar la decisión no es "¿texto o vídeo?", sino "¿qué necesita aprender esta persona y cuál es la forma más efectiva de que lo haga?" A veces la respuesta es un vídeo de 3 minutos. A veces es un documento de una página. Y a veces es una combinación de ambos.

El concepto de contenido inteligente apunta precisamente a esto: elegir el formato en función del objetivo de aprendizaje, la audiencia y el contexto de consumo. No por tendencia ni por inercia.

Solo el 23% de los programas de L&D son realmente multimodales⁵. Hay margen enorme para mejorar, y esa mejora empieza por tomar decisiones conscientes sobre qué contenido se beneficia de cada formato.  

Un marco práctico para decidir

 

Usa esta tabla con seis criterios para evaluar si un contenido formativo concreto se beneficiaría más del formato vídeo o del texto.

Si estás evaluando qué contenidos de tu organización merece la pena transformar, esta tabla te puede servir como punto de partida.  

CriterioApunta a vídeoApunta a texto
Tipo de contenidoProcedimental, visual, culturalTeórico, de referencia, consultivo
Frecuencia de actualizaciónRegular (mensual, trimestral, anual)Caduca en horas (turnos, precios en vivo)
AudienciaDiversa, distribuida, no técnicaTécnica, autodirigida, especializada
Objetivo principalEngagement, cultura, retenciónConsulta rápida, búsqueda de datos
Volumen de personasAlto (más de 50)Bajo (menos de 10)
Componente emocionalAlto (valores, bienvenida, cambio)Bajo (procedimientos, políticas)

 

No es una fórmula exacta. Pero si la mayoría de criterios apuntan en una dirección, probablemente estés tomando la decisión correcta.  

Cómo hacer la transición sin convertirlo en un proyecto eterno

 

Empieza por los 3-5 contenidos con mayor impacto potencial en vídeo. No hace falta transformar toda la biblioteca de golpe.

No necesitas transformar toda tu biblioteca de contenido de un día para otro. Ni deberías.

El enfoque más eficiente es identificar los 3-5 contenidos que más impacto tendrían en vídeo y empezar por ahí. Normalmente son: el onboarding, la formación de compliance más crítica y los procesos que generan más preguntas al equipo de soporte.

Con herramientas que convierten documentos existentes en vídeo, como las basadas en IA generativa, el punto de partida puede ser el mismo PDF o PowerPoint que ya tienes. Forum Sport, por ejemplo, transforma su contenido de mayor impacto en formato visual con este tipo de plataformas, reservando el texto para lo más operativo.

Si quieres explorar qué contenidos de tu organización se beneficiarían del formato vídeo, puedes empezar por calcular el retorno de la inversión o consultar los casos de éxito de equipos que ya han dado el paso.  

Preguntas frecuentes

¿Es mejor el vídeo que el texto para formación corporativa?

Depende del tipo de contenido. El vídeo funciona mejor para formación procedimental, onboarding y compliance, donde la retención visual marca diferencia. El texto es más eficaz para documentación de referencia y contenido teórico. Lo ideal es combinar ambos formatos según el objetivo de aprendizaje.

¿Cuánto cuesta pasar formaciones de texto a vídeo?

El coste varía según el método. La producción tradicional con cámaras y actores puede costar miles de euros por vídeo. Las plataformas de creación de vídeo con IA reducen esos costes hasta un 70%, permitiendo crear vídeos a partir de documentos existentes sin equipos de grabación.

¿Se puede convertir un PDF a vídeo formativo de forma automática?

Sí. Existen plataformas que permiten importar documentos PDF o PowerPoint y transformarlos en vídeos con avatares, locución y diseño profesional. El proceso lleva minutos, no semanas.

¿Cuándo no merece la pena usar vídeo en formación?

Cuando la información caduca en horas (comunicaciones operativas del día a día), cuando funciona como referencia de consulta rápida que se necesita escanear, cuando la audiencia es técnica y necesita controlar su propio ritmo, o cuando el contenido es puramente teórico sin componente visual relevante.

¿Qué tipos de formación funcionan mejor en vídeo?

Onboarding, prevención de riesgos laborales, formación de producto, compliance, protocolos operativos y cualquier proceso que implique demostración visual o secuencia de pasos.

¿Las formaciones en vídeo con IA son igual de efectivas que las grabadas por personas?

Según un estudio de University College London con 500 participantes, no hay diferencias significativas en los resultados de aprendizaje entre vídeos grabados por humanos y vídeos generados con IA². Ambos formatos permiten retener y reconocer información con tasas de éxito comparables.


 

Fuentes

¹ Video Learning Retention Statistics - Viostream

² How Effective Is AI Video in Training? - Learning Technologies 2026

³ Corporate Training Statistics & Trends for 2026 - Training Orchestra

⁴ 2025 Training Industry Report - Training Magazine

⁵ 28 Video Training Statistics: 2025 Data - Research.com

⁶ Video- or text-based e-learning when teaching clinical procedures? - PMC/NIH

⁷ Does Video Actually Improve Learning and Engagement? - Water Bear Learning

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