Piñero
Piñero es uno de los grupos turísticos más importantes de España, especializado en el sector hotelero vacacional en el Caribe y el Mediterráneo. Con más de 20 hoteles y alrededor de 14.000 habitaciones en República Dominicana, México, Jamaica y España, gestionan una plantilla de miles de colaboradores con incorporaciones constantes a lo largo del año. Mantener la coherencia formativa en ese volumen, con equipos dispersos entre destinos, es uno de los retos operativos más exigentes del sector.
Reto
El proceso de onboarding en Piñero se apoyaba en materiales extensos: PDFs densos, documentos largos que los nuevos colaboradores debían leer antes de su primer día. En la práctica, los empleados tardaban días en procesarlos y la retención de información era baja. El resultado era previsible: una sesión de bienvenida que podía alargarse entre tres y cuatro horas, cargada de contenido que, en gran parte, ya había sido enviado sin haber calado.
El problema de fondo era que Piñero no tenía pre-onboarding. El onboarding empezaba —y terminaba— el primer día, con materiales obsoletos y un formato que no se adaptaba a la realidad de una plantilla moderna, dispersa y en constante rotación. No era un problema de voluntad: era un problema de herramientas.
Solución
Con Vidext, el equipo de formación de Piñero pudo construir, por primera vez, un pre-onboarding digital real. Los nuevos colaboradores reciben micropíldoras de vídeo días antes de su incorporación: contenido visual, dinámico y adaptado a su perfil, que llega al móvil y se puede consumir en cualquier momento.
La transformación del contenido es sencilla: el equipo sube sus materiales existentes y la plataforma genera automáticamente el vídeo. Lo que antes era un PDF de decenas de páginas se convierte en una píldora visual que los empleados realmente ven, entienden y recuerdan.
Uno de los recursos más utilizados es el avatar corporativo personalizado, que permite mantener una voz reconocible y coherente en todos los contenidos, sin depender de grabaciones presenciales. A esto se suman las preguntas interactivas integradas en el vídeo, que permiten al equipo de formación comprobar en tiempo real el nivel de comprensión de cada empleado antes de que empiece a trabajar.
Resultados
- La sesión de bienvenida pasó de 3–4 horas a 1 hora, gracias al pre-onboarding digital previo.
- Los nuevos colaboradores llegan el primer día con un conocimiento amplio del Grupo: valores, historia, procesos y cultura.
- Mejor retención de información: los empleados recién incorporados demuestran mayor dominio del contexto que veteranos formados con el sistema anterior.
- Reducción de dudas recurrentes y menor dependencia de compañeros más veteranos para resolver preguntas básicas.
- Contenido visual, adaptable y reutilizable: el equipo actualiza y personaliza materiales sin necesidad de recursos externos.
- Impacto en la rotación: el equipo percibe una mejora en el compromiso y la vinculación desde los primeros días.